martes, 14 de agosto de 2012

Déjame rimar en ti


Del manantial de amor,
déjame ser el fondo sereno,
que de tu cuerpo brota.

Deja que el aire de mi voz
derrame suaves versos
con besos sobre tu boca.

Déjame ser el color
que en el jardín de tu cuerpo
le dé rojo a las amapolas

Deja que mis manos
en apasionada locura
descubran el poema de tu piel

y del panal de tus labios
en desesperada  gula
embriagarme de su miel

Del arroyo de tus venas
déjame ser canto rodado
y en tus orillas morir.

Déjame ser tu poema
tu adjetivo enamorado…
…déjame rimar en ti.

miércoles, 4 de julio de 2012

El tú y el yo



Voy buscando,  por los linderos
que marca el tiempo, una presencia
amiga que me derrita, lenta,
el rojo blando y vivo
de mi existencia.

Siento, queriéndote cercana,
adivinarte en mi pasado
incierto, deslizándote
en silenciosa, obligada,
reencarnación.

Estoy, más allá de tu nombre y
tu cuerpo, por detrás incluso
de lo real y lo imaginario
que la ilusión se inventa,
intentando crearte.

Invento, como eterna, la belleza
de una sensualidad de formas
inexistentes... el tú y el yo
fielmente confundidos
en el tiempo.

lunes, 2 de julio de 2012

Fue mi mano inconsciente la que pecó


Fue mi mano inconsciente la que pecó,
fue el dolor de padre, aquella escena,
aquella foto de sonrisa inocente,
fue el momento, fue la pena
fue  creer como posible la mentira…
fue, fue, fue….en mi mente suena
el llanto desconsolado de la madre
de una madre de Guillena
y fue mi socorro una condena,
un engaño al corazón
de toda esa gente buena
que conmigo también creyó
que se había perdido la nena…
Se quedan mis ojos llorosos
con lágrimas de negra pena
pido humilde perdón
que tengo el alma llena
de verdadero dolor
ridículo y verguënza.

viernes, 29 de junio de 2012

Heptacordo grave (Recopilación)



Te sufrí, agonizante, con mis brazos
anudados a tu perenne cadencia,
colmado en anhelos de lograrte,
en inquietante momento, sostenido
grana de espora de sangre
y de amapola, breve azahar
de primavera que te amé
siempre ... en un entonces habituado
a creerte cálido y fugaz,
inmensamente eterno,
tiempo.

Te sentí, moribundos los dos,
en los brazos del alba
reinventado por instantes,
futuro.

Te persigo ahora, enorme,
inquieto, como única pasión
del yo ante el mundo,
silencio.

Te ausentas siempre, intangible
en la ansiedad fiel que a ti me une
entre anhelos de poseerte,
soledad.

Te confundo en el presente,
no sé si eres tú, ahora, quien mimoso
me abrasa el corazón,
deseo.

He creído sentir el lamento
mismo del futuro en mis oídos.
Ante los ojos no hay luz,
ni sombras, ni tinieblas ...
ni siquiera nada.
Otra vez el sueño pétreo,
lo imposible y lo certero,
otra vez, en iterativo septiembre,
me intimida tu constancia,
muerte.

Ni tú, hoy, enarbolada
al mástil de lo infinito,
hechicera de inéditos matices,
de mi vida siempre sanadora,
ni en la innombrable enésima
circunstancia de la belleza,
sabrás dejar sobre mi herida
la ira o el desamor de la palabra,
poesía.


martes, 26 de junio de 2012

Estampas del Parque de María Luisa (1.981)





Palpitar de infinito ensueño
que se pierde
bajo la etérea imagen
desvanecida.

Musitar del tiempo
que se evade
ante el eco
de una canción de cuna.

Florecer del sonido
que apetece
el deseo blanco
de la soledad.

Despertar del parque
que adormece
una cantilena
enamorada.

Mundo mágico
- indescriptible -
de un susurro,
de un beso.

Mundo mágico
que engalana
sutileza y primor
- adorablemente -.

                                                    Retozar de la amapola
- brazos abiertos -
flotando, suavemente,
sobre el cielo estampado del agua.

Amanecer del crisantemo
que soporta
dos lágrimas en los pétalos,
dos  fuegos en las agallas.

Crujir del musgo
que encuentra
en cada árbol
un paisaje.

Pasar del aire
que sostiene
en sus alientos
- soplo a soplo -
la mañana.

Resbalar pausado y bello
de una gota
que se aqarra
al capullo engalanado
de una rosa aún cerrada.

Deambular, deambulando,
agua y sol,
sol y vida.

Respirar que yo respiro
- trago a trago -
respirar que me ahoga
el alma
y
el alma doblemente.

viernes, 22 de junio de 2012

Sonetos Mayores (Francisco)


Francisco Segura
Soltero
90 años
Morón de La Frontera
Fallecido

Despedía a Francisco Segura
hablando de la encina y del olivo
hasta mañana, Justo, si estoy vivo…
era su adiós grávido de ternura.

Noventa noviembres fueron, noventa,
de honesto vivir, de enjuta figura,
su afable presencia daba frescura
como al campo la albahaca y la menta.

Dónde estarán sus dichos y  refranes
y el trigo, y la era, y el río, y el huerto,
alondras, chamarices, gavilanes

por qué, de pronto, todo tan desierto…
tuvo que traer noviembre, huracanes
de lágrimas sobre su cuerpo muerto.

jueves, 14 de junio de 2012

Desnuda locura -Soneto-



¡Oh! Selene plateada y muda
silente inmensidad que me ocasiona
locura en la razón si me abandona
dejando el alma huérfana y desnuda.

desnuda sinrazón que me obsesiona
locura en el temor, ¡oh Luna!, al verte
gigante evocadora de la muerte
que en desnuda locura me aprisiona.

Viles diablos juegan en mi cabeza
dejándote caer en mis pesadillas
y son lágrimas de luto, ¡oh tristeza!,

las que embargan mis ojos en la orilla,
cuando tu imagen bañas, ¡oh belleza!
sobre aguas mansas del río de Sevilla.