martes, 26 de julio de 2011

Todo adjetivo es poco. Dedicado al maltrato de mujeres



Doce meses, doce silvas

Todo adjetivo es poco,
todo verso, inútil, insuficiente…
mientras exista un loco
que, despiadadamente,
contra lo tierno de una flor atente.

Qué lastimera herida,
qué despreciable instinto humano
del que sesga la vida
de una mujer en vano,
¡ ensangrentado odio el de sus manos ¡

Sean mis versos muralla
donde el traidor cobarde quede preso,
que detenga al canalla
en su instinto perverso
y no engañe a la muerte con un beso.

Sean mis versos camino
donde enterrar la triste indolencia,
cárcel del asesino,
para ahogar, sin clemencia,
por siempre, rabia e impotencia.

Sea mi voz aliento,
denuncia abierta, desgarrada,
leve soplo de viento,
suave  bocanada,
alivio de mujeres maltratadas.

Que vuele este poema
hasta el fondo de tu alma indecisa,
que anule el dilema
y, entonces… flor, brisa,
aromas de libertad y sonrisa…

No encierres a tu razón
si otro hombre se acerca sincero,
si te invade el corazón,
si te dice un te quiero…
…que tus heridas sane, curandero

de tu pasado amargo,
soledad vestida en silencio callado,
en sufrimiento largo…
que ese te quiero dado
sea infinito, en horizonte dorado.

Ojalá las cadenas
a tu cuerpo atadas sean mariposas
que, a tu mirar de pena
de pupilas llorosas,
truequen tus lágrimas en bellas rosas


Qué bella poesía
si en mis versos pudiera
crear la fantasía
de eterna primavera,
que en jardín de esperanza te ofreciera.


Estas silvas terminan
donde la ilusión se asoma,
en deseos que germinan
como alas de paloma…
¡ libres, en paraíso de aroma !

Mi última rima sueña
bajo las luces de un amanecer
que sólo tú eres dueña
de tu cuerpo, de tu ser,
madre, amiga, esposa : mujer

No hay comentarios:

Publicar un comentario