No
se oirá mi voz
para
decir arrullos,
ni
se me llenarán
las
manos de caricias
ni
de temblores.
No
se me sentirá tierno
en
palabras de amor,
ni
me saldrán los te quiero
como
al resto de la gente...
Ni
importará que algún día
alguien
me quiera....
No
entregaré suspìros
a
quien no ve en los ojos
los
labios del corazón.
No
seré yo más nunca,
que
yo mismo cuando siento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario