lunes, 2 de julio de 2012

Fue mi mano inconsciente la que pecó


Fue mi mano inconsciente la que pecó,
fue el dolor de padre, aquella escena,
aquella foto de sonrisa inocente,
fue el momento, fue la pena
fue  creer como posible la mentira…
fue, fue, fue….en mi mente suena
el llanto desconsolado de la madre
de una madre de Guillena
y fue mi socorro una condena,
un engaño al corazón
de toda esa gente buena
que conmigo también creyó
que se había perdido la nena…
Se quedan mis ojos llorosos
con lágrimas de negra pena
pido humilde perdón
que tengo el alma llena
de verdadero dolor
ridículo y verguënza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario