Soy una estatua, soy el espejo
donde se miran, donde se clavan
los ojos de los hijos del tiempo.
Soy una estatua, soy el deseo
donde se rozan, donde se posan
las huellas de las manos del tiempo.
Soy una estatua, soy el cemento
donde se quedan, donde se oyen
los ecos de los gritos del lamento.
Yo no soy más que tú
cuando me miras,
acreedor de mentiras
en mi infinita quietud.
El silencio te arranco,
cuando desde la nada,
vuestros ojos se clavan
sobre mis ojos blancos.
Soy una estatua, soy el invierno
donde se callan, donde se calman
los fuegos de las llamas del infierno.
Soy una estatua, soy el tintero
donde se bañan, donde se sacian
las voces de los mitos del cielo.
Soy una estatua, soy el pañuelo
donde se secan, donde se mueren
las gotas de las lágrimas del sueño.
Yo no soy más que tú
cuando me miras,
sólo arena que inspira
a mi eterna juventud.
Si encuentras la mirada
que mis ojos esconden,
pregúntales a dónde
miran las estatuas...
sábado, 9 de febrero de 2013
martes, 8 de enero de 2013
Soneto para María #MiDependencia
María Escot
94 años
Soltera
Morón de la Frontera
Viene empujando
una silla vacía
arrastra sus pies
de blanca pureza
con lento caminar
de dulce torpeza
más de noventa abriles ya en María
Las batallas del tiempo le han dejado
en su boca, el
rosario sin cuentas,
en su pelo,
nieves cenicientas,
y en sus ojos el
brillo apagado
Que Dios te lo
pague, hijo, algún día
es la despedida
en su voz quebrada
y, al cerrar la
puerta, las manos mías
están vacías y no
tienen nada
porque con verle la cara a María
esa deuda ya está
pagada.
martes, 11 de diciembre de 2012
Los ojos de Namuma (versión marinera)
Su genio gaditano
va dejando
ecos prendidos de
esencias marinas,
fragancias de
mareas y salinas,
aromas de estampas
de San Fernando.
Son dos corales
bañados de espuma,
sombras de luna besando
la orilla,
brisa que trae el
mar hasta Sevilla…
…los ojos negros,
bellos, de Namuma.
Tienen la fuerza
de mil primaveras,
la frescura de un
rompiente de olas,
el embrujo de barquitas remeras
cuando sus
quillas besan caracolas
mientras siembran
estelas marineras
de azahares, jazmines
y amapolas.
domingo, 9 de diciembre de 2012
Los ojos de Namuma
Su estampa gaditana trae soñando
ecos de burbujas
de aguas marinas,
aromas de mareas y
salinas,
de leves fragancias
de San Fernando.
Son dos corales
bañados de espuma,
sombras de luna besando
la orilla,
brisa que acerca
el mar hasta Sevilla…
…los ojos negros,
bellos, de Namuma.
Tienen la fuerza
de mil primaveras,
la frescura de un
rompiente de olas
batiendo, suave,
barquitas remeras…
Y tiernos como
errantes caracolas
siembran en sus
arenas marineras
jazmines, azahares y amapolas.
martes, 2 de octubre de 2012
Ausencias
Se cruzaron en un vuelo
el deseo y la inocencia.
Se besaron con un beso
en aroma de violencia.
Se llenó de muerte el suelo,
con roja sangre la tierra.
Se vistió el amor de duelo,
de negro y de impotencia.
Se vio a la muerte de nuevo,
de gris púrpura y perla.
Se hizo la vida un pañuelo,
bordado con hilos de pena.
Se alzó en llamas el fuego
y lloró y lloraba el poeta.
Se cruzaron en un vuelo
su alma y sus ausencias.
MIS ALUMNOS. Poesía debida.
Ellos,
los que fueron dejando,
en
inocentes pensamientos,
infinitas
miradas
clavadas
en mí.
Ellos,
los siempre anónimos
en
el recuerdo,
los
eternamente unidos
al
pupitre del corazón.
Ellos,
son ellos, mis alumnos,
los
que infantilmente
hicieron
enamorarme
aún
más de lo mío.
Ellos,
los que esperas
que
siempre estén,
los
mismos, los ausentes
alfabéticos
apellidos.
Ellos,
los que amabas a hurtadillas
y
a pecho descubierto,
los
que temían, a veces,
tu
intermitente mal genio.
Ellos,
son siempre ellos,
mis
alumnos de entonces,
los
que no olvido.
Ellos.
Son ellos mis maestros
y
yo, su fiel alumno.
martes, 11 de septiembre de 2012
EL AMOR ES POLIÉDRICO.
Todo es cuestión de
ángulos.
El amor es poliédrico.
El tú y el yo, ejes
perfectos
en un mundo esférico.
Compartimos mismos
planos
y en ellos nos dividimos.
Si nuestros ejes giramos
somos puntos definidos.
Estamos equidistantes,
¡coordenadas del
destino!
a veces, tú, raíz cuadrada
y yo, tu número primo.
Hay en nosotros aristas,
a menudo dos caminos
que se separan y acaban
en un vértice unidos.
Quiero ser prisma en tus
ojos,
en ti el ángulo perdido,
vector que roce tus labios
tendiendo a infinito.
Despejo las incógnitas
de tus monomios perdidos
busco base y exponente
¡ tu cuerpo es mi
logaritmo ¡
Eres exacta translación
en mi ángulo isométrico,
y el grado centesimal
de nuestro amor
poliédrico.
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