Búscame al sur de bosques mágicos,
sobre alta copas, envuelto en la hiedra,
en manantiales de ecos románticos,
oculto, como el liquen tras la piedra.
Búscame al pie de un acantilado
en aguas bravas, rodeado de espuma,
entre húmedos silencios de bruma,
a un rompiente de olas abrazado.
Búscame en las puertas del infierno,
sobre llamas de deseos ardientes,
tras torpes tropas de tristes tridentes
cazando un corazón noble y tierno.
Y búscame en medio de naranjales,
bajo el azahar, en la piedra llana,
muda, que amuralla viejos corrales...
...y en el eco infinito de una nana.
Estaré más allá de la sustancia,
en el matiz último, en lo pequeño,
tras la frágil línea de la distancia...
...tras las huellas, siempre, de un sueño.
Más allá de la sustancia, en el matiz último, en lo pequeño, tras la frágil línea de la distancia....
ResponderEliminarBellísimas metáforas, éstas y las que las anteceden
Aún puedes, no te quepa la menor duda
La vida me ha negado un poeta como tú, y yo podría entenderlo tanto y además felizarme leyéndolo, quizás hasta me convertiría en su musa entre huellas y sueños
Felicitaciones Justo
MIR (@Mir_Rodriguez (twitter)
Grande Justo, muy Grande!
ResponderEliminarAunque con excesivo retardo te agradezco sinceramente tu comentario. No corren demasiadas aguas por el lecho del río de mi presente..aún así, siento que me ahogo...el tiempo me supera. Un abrazo
ResponderEliminar